Evangelio - vida de fe - Vida en Cristo

¿Sabía Abraham que Tenía Fe?: Un Modelo para Creer en lo Imposible


La Paz del Señor:

¿Entendió Abraham que su disposición a creerle a Dios era fe? Cuando leemos las Sagradas Escrituras y encontramos las historias extraordinarias de hombres y mujeres que interactuaron con Dios, solemos pensar que ellos comprendían plenamente lo que ocurría en sus vidas. Esta percepción surge porque interpretamos sus experiencias a la luz de nuestro propio conocimiento, respaldado por siglos de reflexión teológica. Sin embargo, ¿fue así para Abraham y otros personajes bíblicos?

Cuando Abraham creyó en la promesa de Dios, como se relata en Génesis 15:6, ¿era consciente de que estaba actuando en fe? Si consideramos que no podemos nombrar lo que desconocemos, es probable que Abraham no definiera su respuesta a Dios como «fe». Él sabía que estaba hablando con un Dios mucho más verdadero que los dioses a los cuales había servido anteriormente; así que, Abraham no tuvo conciencia de que su forma particular de actuar habría de ser llamado con los años como fe. Lo que sí nos llama la atención es que Abraham no actuó con base en una definición de fe, sino en una respuesta a la majestuosidad del Dios que le hablaba, esto nos tiene que estar diciendo que los creyentes contemporáneos hemos confundido los procesos.

El ejemplo de Abraham se presenta como un modelo de vida. No se trata solo de creer, sino de honrar a Dios abrazando con certeza lo que parece imposible para el ser humano, pero entendiendo que nada es imposible para Él, como cuando Abraham creyó en la promesa de una descendencia numerosa a pesar de su avanzada edad (Génesis 17:17). Esta semana, nuestro objetivo es tomar el ejemplo de Abraham para enseñar qué es la fe que agrada a Dios. Queremos ofrecer una guía práctica para que cada uno de nosotros crezca en esta certeza y obediencia, aplicando este modelo en nuestras propias vidas.



Bendiciones,

Pastor Pedro Montoya


Descubre más desde O Instituto Bíblico Online

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Soy pastor y maestro de la Palabra. Vivimos en tiempos en que la gente se muestra reacia hacia el Evangelio; para muchos, los temas de fe y del Espíritu resultan intrascendentes y los descartan sin más. El mensaje del Evangelio es una invitación a volver a Dios, a confiar en su Palabra y a caminar bajo la guía de su Santo Espíritu. El Evangelio no es una religión; no entramos en el plano de la Voluntad de Dios simplemente practicando ritos creados bajo el consentimiento humano. Es fundamental entender que las reglas las establece Él, no nosotros. Somos conscientes de que Cristo Jesús viene pronto, pero no todos estamos preparados para recibirlo. Debemos recordar que no se trata solamente de estar en el lugar correcto, sino de estar apropiadamente vestidos para su Venida. Él viene por una iglesia sin mancha ni arruga (Efesios 5:27). Las manchas y las arrugas, si no se corrigen a tiempo, podrían impedirnos ser parte de este evento glorioso. Por ello, reconocemos que el tiempo restante antes de su Venida es un período de preparación, que incluye tanto corrección como capacitación.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.